La Prioridad de obturación y la Prioridad del diafragma: aprender cuándo usarlas
El modo de prioridad al tiempo de obturación y el modo de prioridad a la apertura (diafragma): estos dos regímenes semiautomáticos, los encontramos en todas las cámaras réflex digitales. Nos permiten establecer la ISO y la velocidad de obturación (o de apertura del diafragma) de acuerdo con nuestras necesidades. La cámara calcula automáticamente los datos de la variable que nos falte. Veamos, cuándo utilizar cada uno de los modos, cómo trabajar con ellos y cuándo nos merece la pena usar el modo manual.
Al utilizar una cámara réflex, lo mejor es olvidarse completamente de la idea de usar el modo automático. Como máximo, lo utilizaremos para la fotografía documental, caso en el que sólo necesitamos un registro visual y no tenemos unos grandes requerimientos sobre la calidad estética de la fotografía.
Para la expresión creativa es mejor recurrir a los modos semiautomáticos: prioridad de obturación y prioridad del diafragma, o bien, al modo manual de la cámara.
Prioridad de obturación
En el modo Prioridad de obturación (prioridad del tiempo de obturación), nosotros fijaremos la velocidad de obturación y la ISO con las que queramos trabajar. Entonces, el medidor interno de la exposición será el que establezca los parámetros de la apertura del diafragma para que la exposición de la imagen sea la correcta.
El modo de prioridad de obturación es útil, por ejemplo para «congelar» sujetos en rápido movimiento. Con este modo, capturaremos eventos deportivos o animales corriendo, sin que salgan difuminados. Basta con establecer una velocidad de obturación lo suficientemente rápida.
Pero también podemos usar este modo a la inversa y establecer una velocidad de obturación lenta. De esta manera capturaremos imágenes con un atractivo difuminado, por ejemplo: del agua en movimiento o de las nubes desplazándose por el firmamento.
Mientras que en el primer caso, trabajaremos con tiempos del orden de centésimas o más bien, milésimas de segundo; en la segunda variante trabajaremos con tiempos del orden de unidades o hasta decenas de segundos. Además, los tiempos largos nos permiten borrar los objetos en movimiento en una escena muy llena. Por ejemplo, es un modo de deshacerse de los turistas en movimiento, mientras estamos fotografiando un edificio histórico.
Cabe señalar que cuando usamos tiempos extremadamente cortos, es probable que encontremos ciertas limitaciones técnicas de nuestra cámara o nuestro objetivo.
Al disparar con tiempos cortos, del orden de milésimas de segundo, a menudo no tendremos suficiente luz, incluso si abrimos al máximo el diafragma. Por lo tanto, nos arriesgamos a que las fotos salgan subexpuestas. Así que, es necesario trabajar con unos valores altos de la ISO, lo cual afecta a la calidad técnica de las fotos, que tendrán un mayor nivel de ruido y un rango dinámico reducido.
También merece la pena disparar en formato RAW, que conserva al máximo la información de las imágenes. Después será fácil mejorar la exposición en Zoner Photo Studio.
Por el contrario, cuando se dispara con tiempos de exposición extremadamente largos, del orden de decenas de segundos, ni siguiera un objetivo con la apertura muy cerrada puede compensar el exceso de luz que llega al sensor. Por tanto, debe recurrir al uso de un filtro gris neutro (ND) o de un filtro polarizador, que reducirá la cantidad de luz que entra en la lente.
Precisamente por los problemas mencionados, referentes al uso de tiempos extremos, el modo Prioridad de obturación en la práctica no se utiliza mucho. En general es mejor tomar este tipo de fotografías en un modo completamente manual.
Prioridad del diafragma
A diferencia del de Prioridad de obturación —que en la práctica no se usa mucho—, el modo de Prioridad del diafragma es más utilizado por los fotógrafos de reportajes. En este modo semi-automático, configuramos nosotros la apertura de diafragma deseada y la ISO. A continuación, la cámara selecciona el valor correcto de la velocidad de obturación.
Al ajustar la apertura del diafragma del objetivo, estaremos controlando la profundidad de campo de la fotografía. De esta manera, configuraremos lo que queremos que salga en la foto difuminado y lo que queremos que salga nítido, por lo tanto, fuera del alcance de la profundidad de campo.
Es una forma muy eficiente de separar el tema principal del fondo (por ejemplo, al hacer fotografías tipo retrato); o al revés, puede servir para lograr dibujo nítido en toda el área y en toda la profundidad de la imagen (por ejemplo, para fotografías de paisajes, de edificios, o de productos).
Modo manual de la cámara
El Rey de los modos de exposición de la cámara es el modo manual, que es el que nos permite tener todos los parámetros fotográficos bajo nuestro control. La medición proporcionada por la cámara será como la voz de la conciencia, a la que podremos hacer caso si queremos, pero no tendremos por qué.
En general, trabajaremos en modo manual en los casos en los que tengamos el tiempo suficiente para ajustar os parámetros. En estos casos, es conveniente utilizar para la medición de la exposición, un exposímetro manual, que es mucho más preciso que el incorporado en la cámara.
El exposímetro incorporado en la cámara mide la luz reflejada de la escena, se puede dejar confundir por los objetos excesivamente oscuros o brillantes; por el contrario, el exposímetro externo mide directamente la luz que incide directamente en la escena.
Al hacer un reportaje fotográfico, utilizaremos el modo manual de la cámara en las situaciones en las que en la escena no varíe el nivel de iluminación. Un ejemplo típico es en un lugar interior con iluminación artificial. De esta manera, conseguiremos una tirada de imágenes con una exposición uniforme. Así que, no tendremos que preocuparnos de que algunas fotografías salgan más claras y otras más oscuras.
Sin el modo manual, no nos las podremos arreglar para hacer fotografías con flash en un estudio fotográfico ya que es el único modo que podremos utilizar.
Ajuste automático de la ISO
Las cámaras réflex actuales nos permiten trabajar con una configuración automática de la ISO para todos los modos de uso del equipo. Personalmente, para los reportajes fotográficos, soy muy aficionado a usar una combinación del modo de prioridad del diafragma y el ajuste automático de la ISO.
Supongamos que estoy fotografiando una boda y empiezo con imágenes delante de la iglesia. Configuro la apertura de diafragma necesaria y la cámara selecciona la velocidad de obturación; que será más bien baja, debido a la gran cantidad de luz que hay en el exterior. Cuando paso al interior de la iglesia, la velocidad de obturación disminuye tanto, que se hace imposible disparar sin trípode. La cámara reacciona automáticamente y no alarga tanto el tiempo de obturación (lo que haría casi imposible hacer buenas fotos sosteniendo la cámara con las manos); en vez de eso, empieza a aumentar el valor de la ISO, por lo que conseguiré unas fotos expuestas y nítidas, sin tener que cambiar la configuración de la cámara.
En la práctica, usaremos más a menudo el modo de prioridad del diafragma
Mientras que el modo Prioridad de obturación no se utiliza muy a menudo, el modo de Prioridad del diafragma se utiliza comúnmente cuando hacemos reportajes fotográficos. En acontecimientos de este tipo, debido a que los hechos transcurren deprisa, no hay tiempo suficiente para ajustar manualmente los parámetros de la exposición. Gracias al régimen de Prioridad del diafragma, lo tendremos todo bajo control.
Al fotografiar elementos estáticos, lo mejor es trabajar en un modo completamente manual. Tendremos todo bajo control y no estaremos subordinados a la tecnología del aparato, la cual no es siempre infalible.
Si nuestra cámara nos lo permite, debemos aprender a disparar con la ISO automática. Esto nos ahorrará tiempo, al no tener que configurarla, lo cual nos puede ser útil al hacer un reportaje fotográfico por ejemplo.
De momento no hay ningún comentario aquí.