Adéntrate en el mundo de los detalles. Aprende los conceptos básicos de macrofotografía, te fascinarán

Plasmar la magia de la naturaleza, los detalles más pequeños de los insectos… Eso es lo que intentan los macrofotógrafos y los entomólogos de todo el mundo. Y los resultados de su trabajo a veces nos dejan sin aliento. No obstante, los conceptos básicos de la macrofotografía los puede aprender cualquier aficionado. Descubre cómo hacerlo.

La macrofotografía es un género en el que el autor tiene como objetivo captar un mundo en miniatura, el cual, por lo general, no es visible a simple vista. Un profesional de la fotografía macro trabaja en una escala que va desde 1:1 a 30:1. Si trabajamos con escalas de aumento superior a 30:1, no hablamos entonces de macro, sino de microfotografía, la cual requiere una tecnología mucho más compleja.

Para agrandar la imagen no sólo recurrimos a un macroobjetivo

Cuando fotografiamos algo a escala 1:1, el objeto nos cubrirá todo el sensor de imagen, pero si utilizamos una escala 5:1, el sensor de imagen sólo cubrirá una parte del objeto, sólo que dicha parte será cinco veces mayor que en la realidad. Para fotografiar con una escala superior a 1:1, necesitamos un objetivo especial. De momento, parece que sólo Canon ofrece este tipo de productos. Se trata del legendario Canon MP-E 65 mm f / 2.8, con un zoom de hasta 5:1. Si en casa tenemos una cámara réflex de otra marca, podremos conseguir el aumento deseado insertando anillos extensores entre el objetivo y el cuerpo de la cámara.

Objetivo Canon MP-E 65 mm f/2.8 con zoom de hasta 5:1.

Objetivo Canon MP-E 65 mm f/2.8 con zoom de hasta 5:1. Foto: bhphotovideo.com

Otro método para lograr un aumento superior a 1:1 es acoplar un objetivo no macro al revés con la ayuda de un anillo inversor. A muchos fotógrafos les gusta utilizar esta técnica, añadiendo además fuelles extensores (o los anillos antes mencionados) entre el objetivo invertido y la cámara.

Otra opción son las lentes de aproximación. Sin embargo, hay que tener cuidado con la calidad. Definitivamente no compensa escatimar en esto. Es mejor invertir en una buena, como por ejemplo: una Reynox DCR-250; ya que las buenas están fabricadas con dos lentes de alta calidad, por lo que la imagen será nítida en toda la extensión de la lente, sin aberración cromática.

acueducto

Una de las fotos que tomé con mi primer objetivo macro: Nikon 40 mm f / 28 AF-S G DX Micro Nikon D3100, Nikon 40 mm f / 2.8 AF-S G DX Micro, 1/60 s., f / 6.3, ISO 100, focus 60 mm (EQ 35 mm:40 mm)

Si tenemos una cámara compacta, no debemos desanimarnos. Hoy en día, es posible hacer fotos macro de buena calidad incluso con esas cámaras.

¿Por qué interesa hacer macrofotografías?

Cuando hacemos una macrofotografía de un producto, estamos capturando hasta los mínimos detalles, lo cual interesa, por ejemplo, en la joyería. Es cierto que perderemos en la profundidad del campo, pero se puede resolver con el denominado “método de apilamiento de enfoque” (focus-stacking).

Yo, personalmente, utilizo la fotografía macro fundamentalmente para plasmar el mundo de los insectos. Es una disciplina mucho más difícil, ya que, al ser en el campo. no podemos influir en las condiciones ambientales. Además, nos tenemos que armar de una paciencia infinita, porque los insectos son muy vivaces, sobre todo, si se dispara en cualquier momento que no sea en la madrugada.

Los entomólogos, así como algunos macrofotógrafos, no dudan en matar a los insectos en éter y posteriormente fotografiarlos en el interior. Para un friki de la macrofotografía este método carece de la magia del momento y de la alegría de capturar una imagen bonita en el campo. Además, si no fotografiamos los insectos muertos a tiempo, comienzan a descomponerse y la imagen pierde su belleza.

Mariquita matada con éter y luego fotografiada en casa con el método de apilamiento de enfoque (focus-stacking) sobre fondo negro. 

Mariquita matada con éter y luego fotografiada en casa con el método de apilamiento de enfoque (focus-stacking) sobre fondo negro. Nikon D7100, Tamron SP 90mm f/2.8 Di Macro VC USD, 27x 1/60 s, f/16, ISO 125, focus 135 mm (EQ 35mm: 90 mm)

Hay que prestar atención

En la macrofotografía, hay que observar algunas reglas básicas, de lo contrario, nuestra imagen no resultará como estábamos esperando. ¿Entonces, en qué me tengo que fijar al fotografiar?

  • Enfoque
  • Luz o iluminación artificial
  • Composición
  • Fondo

Es difícil determinar cuál de los aspectos mencionados es el que produce más problemas. En general, se considera que las fotos desenfocadas tienen un solo destino: la basura. Podemos evitar el desenfoque de muchas maneras, ya sea, sujetando mejor la cámara mediante el uso de un trípode, ya sea, utilizando el flash y una obturación más rápida.

La luz y la iluminación de las macrofotografías constituyen, por su complejidad, un capítulo independiente. Algunos prefieren el flash circular para macro, otros lo rechazan y utilizan flashes externos clásicos. Lo único en lo que ambas vertientes coinciden, es en hacer difusa la luz que sale del flash para que las sombras sean lo menos nítidas posible y con el mínimo deslumbramiento.

Mi configuración para una fotografía macro

Mi configuración para una fotografía macro se compone de un flash externo Yongnuo 560EX, un macroobjetivo Tamron SP 90 mm f/2.8 Di Macro y, cuando necesito una escala de aumento superior a 1:1, utilizo la lente de aproximación Raynox DCR-250.

En mi opinión, la composición y el fondo en las macrofotografías son aún más importantes que en otros géneros fotográficos. En realidad, estamos fotografiando elementos que ocupan la mayor parte de la imagen, por lo que el espectador se dará cuenta de si hemos decidido darle a la composición un toque más personal, ya que, el objeto fotografiado transmite más sensaciones al espectador que, por ejemplo, un objeto cotidiano, como una flor, retratada siguiendo la regla de oro clásica.

Debemos tener cuidado con el fondo, de lo contrario, podremos despedirnos de lograr una composición de calidad. Si, por ejemplo, escogemos un fondo verde para una joya de color verde, el objeto no resaltará, por lo que no cautivaremos al espectador o cliente. Para la joyería, suelen ser adecuados los fondos neutros: gris, blanco y negro.

Escarabajo irisado escondido en una flor blanca.

Escarabajo irisado escondido en una flor blanca. La fotografía tiene una composición central, pero eso no supone un gran error. El hecho de que la flor sea blanca, hace que el objeto principal destaque.

Al fotografiar insectos, también podemos utilizar un fondo negro, que hará que resalten mucho. Además, la imagen parecerá sacada de una enciclopedia. Es igualmente adecuado el fondo blanco. Basta con llevarnos al campo una cartulina negra o blanca.

Los colores de la naturaleza, como: el azul, el verde, el naranja, el amarillo, el marrón o el rojo, también pueden ser fondos interesantes.

Entonces, ¿cómo empezar?

Al principio, nos debería bastar con los aparatos que tenemos en casa. No es necesario correr inmediatamente a la tienda a comprar un objetivo macro si aún no sabemos si vamos a disfrutar con este género fotográfico. Por eso, debemos intentar alcanzar la escala 1:1 con los métodos alternativos que se mencionaron en la introducción. Al fin y al cabo, se trata de métodos mucho menos costosos.

Si tenemos una cámara compacta, tenemos muchas menos preocupaciones al comienzo, por lo que, incluso, jugaremos con cierta ventaja.

En las primeras fotos, es una buena idea intentar centrarse en la escala 1:1 fotografiando joyas o insectos muertos. Si la imagen macrofotografía nos empieza a cautivar, podremos intentar jugar con la iluminación y salir al campo para fotografiar insectos vivos o para capturar la macro belleza de la flora.

Última actualización 31. octubre 2017

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Autor: Josef Gabrhel

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